![]() |
||
El maravilloso | ||
|
Cuidemos las arterias
La arteriosclerosis, o “endurecimiento de las arterias”, es una de las principales causas de muerte en muchos países. De los varios tipos que existen, el más común es la aterosclerosis, que se debe a la formación de placas de ateroma —depósitos grasos semejantes a copos de avena— en el interior de los conductos. Tales depósitos reducen su calibre, lo que aumenta la probabilidad de oclusión total, bien por la rotura de la placa en un momento crítico, por coágulos o por espasmos musculares de las paredes arteriales. La acumulación de placas en las arterias coronarias, encargadas de irrigar el corazón, es especialmente peligrosa, pues impide que el músculo cardíaco reciba el aporte sanguíneo necesario. Uno de sus síntomas es la angina de pecho, caracterizada por un dolor sordo y opresivo en la región del corazón casi siempre precipitado por esfuerzos. Si una arteria coronaria queda obstruida por completo, dará lugar a un infarto y a la muerte de parte del músculo cardíaco. Si el infarto es muy extenso, puede producirse un paro cardíaco.
Entre los factores de riesgo de la aterosclerosis están el tabaquismo, el estrés emocional, la diabetes, la obesidad, la falta de ejercicio, la hipertensión, una dieta con alto contenido en grasas y la herencia genética. |
||||||||||
Publicado en ¡Despertad! del 22 de marzo de 2001 |
Inicio | Creencias | Futuro | Medicina | Artículos | Escríbanos | Publicaciones | Idiomas | Índice
Copyright © 2005 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Todos los derechos reservados.