Sitio oficial de los testigos de Jehová

Inicio Creencias Futuro Medicina Artículos Escríbanos Publicaciones Idiomas

Biblia en línea

Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras

ÍndiceCapítulosAnteriorSiguiente

Job 3:1-26

1 Fue después de esto cuando Job abrió la boca y se puso a invocar el mal contra su día. 2 Job ahora respondió y dijo:

3 “Perezca el día en que llegué a nacer;
también la noche en que alguien dijo: ‘¡Un hombre físicamente capacitado ha sido concebido!’.

4 En cuanto a aquel día, llegue a ser oscuridad.
No lo busque Dios desde arriba,
ni resplandezca sobre él la luz del día.

5 Reclámenlo la oscuridad y la sombra profunda.
Resida sobre él una nube de lluvia.
Aterrorícenlo las cosas que oscurecen un día.

6 Aquella noche... tómenla las tinieblas;
no se sienta alegre entre los días de un año;
entre el número de los meses lunares no entre.

7 ¡Miren! Aquella noche... llegue a ser estéril;
no entre en ella ningún clamor gozoso.

8 Exécrenla maldecidores del día,
los que están listos para despertar a Leviatán.

9 Oscurézcanse las estrellas de su crepúsculo;
espere la luz y no haya tal;
y no vea los rayos del alba.

10 Porque no cerró las puertas del vientre de mi [madre],
y no ocultó así de mis ojos la desdicha.

11 ¿Por qué desde la matriz no procedí a morir?
¿[Por qué no] salí del vientre mismo y entonces expiré?

12 ¿Por qué se presentaron rodillas delante de mí?
¿y por qué pechos, para que mamara?

13 Pues para ahora me hubiera acostado para estar libre de disturbio;
hubiera dormido entonces; estuviera descansando

14 con reyes y consejeros de la tierra,
los que edifican para sí lugares desolados,

15 o con príncipes que tienen oro,
los que llenan sus casas de plata;

16 o, como un aborto escondido, yo no hubiera llegado a ser,
como niños que no han visto la luz.

17 Allí los inicuos mismos han cesado de agitación,
y allí los fatigados en cuanto a poder descansan.

18 Juntos los prisioneros mismos están en desahogo;
realmente no oyen la voz de uno que los obligue a trabajar.

19 Pequeño y grande son lo mismo allí,
y el esclavo queda libre de su amo.

20 ¿Por qué da él luz al que sufre desgracia,
y vida a los amargados de alma?

21 ¿Por qué hay los que esperan la muerte, y no la hay,
aunque siguen cavando por ella más que por tesoros escondidos?

22 Los que están regocijándose hasta suma alegría,
se alborozan porque hallan una sepultura.

23 ¿[Por qué da luz] al hombre físicamente capacitado, cuyo camino ha sido ocultado,
y a quien Dios tiene cercado?

24 Porque antes de mi alimento viene mi suspirar,
y como aguas mis rugientes lloros salen precipitadamente;

25 porque de una cosa pavorosa he estado lleno de pavor, y viene sobre mí;
y aquello de que he estado asustado me viene.

26 No he estado sin cuidado, ni he estado sin disturbio,
ni he tenido descanso, y no obstante viene la agitación”.